Desde hace cinco años en Venezuela no se publica el reporte epidemiológico y eso atenta contra la salud de la población, pues al no tener información sobre las enfermedades que están en curso es imposible tomar las medidas de prevención para evitar la propagación.

Para visibilizar esta situación, la Asociación Civil Convite organizó el foro “El acceso público a la información epidemiológica en Venezuela: Una mirada desde la garantía del derecho a la salud”, como parte del proyecto #MonitorDeSalud financiado por la Unión Europea.

El evento moderado por la directora de proyectos de Convite, Francelia Ruíz,  contó con la participación como panelistas del doctor Huníades Urbina-Medina, especialista en pediatría y medicina crítica,  secretario de la Academia Nacional de Medicina; doctor Manuel Figuera, infectólogo y presidente de la Sociedad Venezolana de Infectología; la doctora Marianella Herrera, directora ejecutiva del Observatorio Venezolano de la Salud; y el doctor Andrés Barreto, epidemiólogo y coordinador del Sistema Alternativo de Monitoreo Epidemiológico (SAME) desarrollado por Convite.

El foro se realizó en el Centro Cultura Chacao

Que se esconda no significa que no existe

Durante su intervención el doctor  Manuel Figuera fue tajante al señalar que “no hay manera de resolver los problemas de salud si no los conocemos. Son necesarios los reportes epidemiológicos porque nos permiten saber la relevancia de cada enfermedad”.

Para el especialista, en Venezuela el problema está en que se considera que los datos epidemiológicos no son importantes. “Es un error pensar que es culpa del Estado que haya dengue, no lo es. Pero sí es su responsabilidad  circular toda la información al respecto y eso no se hace”, resalta.

Por su parte, el doctor Huníades Urbina-Medina en insistió en la necesidad de conocer los reportes oficiales, “que se escondan las enfermedades no significa que no existan”.

Desde su punto de vista es indispensable aplicar el esquema de vacunación y ampliarlo. “La vacunación es más importante de lo que muchos se imaginan y no solo en niños sino en adultos y personas mayores”, dijo.

Asimismo apunta que, de acuerdo a cifras de la OPS,  las coberturas vacunales en Venezuela han caído exponencialmente año tras año. “Seguimos sin vacunas contra el VPH. Hasta en Haití tienen programas de cobertura contra el Virus de Papiloma Humano y aquí no hay”, advierte.

Antes de cerrar su intervención el doctor dejó ver su preocupación por el “muy alto riesgo que hay en Venezuela, Haití y República Dominicana de resurgir la poliomelitis.  Hay que estar alertas”.

Mortalidad materna-infantil

Para la doctora Marianella Herrera “el incremento de la mortalidad materna e infantil en Venezuela es un tema al cual se le debe dar la importancia adecuada. Esto está asociado a pobreza, inseguridad alimentaria, condiciones de vivienda, entre otros graves problemas”.

Resalta que la muerte de una madre, que deja a un niño solo, es una tragedia. “El caso venezolano no debe repetirse y algo fundamental es la documentación de lo que ocurre. Los retos han sido difíciles con relación a la recopilación de datos. La data alternativa existe y ha sido compilada por diversos investigadores”.

En ese sentido, hizo un llamado a unir un gran esfuerzo para que todos los indicadores sean más confiables y reflejen la realidad que estamos viviendo en el país.

Sistema alternativo de monitoreo epidemiológico (SAME)

“Mientras en otro países muestran sus boletines epidemiológicos adecuadamente, aquí en Venezuela se esconden. Así como la salud es un derecho, la información también lo es, y se nos está cercenando este derecho”, manifestó el  doctor Andrés Barreto, quien está al frente del Sistema Alternativo de Monitoreo Epidemiológico (SAME).

Este proyecto  comenzó con el levantamiento de información epidemiológica en ocho estados del país. “Hay un problema en el registro y divulgación de información. Existe una amenaza latente de brotes de enfermedades endémicas y prevenibles con vacunas”, indica el experto.

En cuanto a las patologías con mayor incidencia, de acuerdo a los datos recabados en las regiones donde se hace el monitoreo, son las diarreas y amibiasis. Esto está directamente relacionado a la mala calidad del agua y   las fallas en el suministro. También hay una cantidad importante de casos de dengue reportados entre julio 2021 y marzo 2022. Asimismo, llama la atención el doctor Barreto sobre casos de malaria que se están detectando en zonas no endémicas como el Táchira.

En relación a las enfermedades de transmisión sexual  (ETS), Barreto  señala que siempre han existido y, hoy por hoy, existen, el problema es que no se están tomando en cuenta para prevenirlas.