La asociación civil Convite dicta talleres comunitarios para la promoción de la higiene personal, familiar y comunitaria; la prevención de enfermedades de origen hídrico y de transmisión por vectores, y el acceso a agua segura como parte de las acciones del proyecto Convite Humanitario que la organización implementa bajo la coordinación de ACH.

Para la ejecución de estas actividades formativas que iniciaron el 12 de febrero, Convite contó con la facilitación del Proyecto Unidos por la Calidad del Agua, el cual deja capacidades instaladas para la correcta gestión del agua en comunidades de los estados Aragua, Carabobo y Cojedes.  

Hasta ahora se han beneficiado de estos espacios de formación unas mil personas de los municipios Baruta, Sucre, Chacao (del estado Miranda) y Libertador, del Distrito Capital. Las actividades se extenderán durante todo el mes de marzo. También se impartirán estos talleres en localidades del municipio Páez del estado Miranda.

Foto: Convite

Estos talleres están dirigidos especialmente a los beneficiarios del proyecto Convite Humanitatio, que adelanta la organización desde noviembre del año pasado y a través del cual ha distribuido 2 mil cestas de alimentos y 2 mil kits de higiene familiar. De hecho, Javier Manrique, médico internista y coordinador humanitario de Convite, explica que este encuentro complementa la asistencia que estas familias reciben desde el proyecto.

El proyecto Convite-ACH comenzó en noviembre del 2021 y se extenderá hasta marzo del 2022. Durante ese lapso, las familias seleccionadas reciben cestas de alimentos que cubren entre 57% y 59% del requerimiento calórico en la dieta de un adulto y kits con los insumos necesarios para garantizar la higiene personal, familiar, comunitaria y menstrual de los miembros de estos grupos familiares.

Además, durante este mes se distribuirán filtros ecológicos y, en el marco del mes de la mujer, el proyecto apoyará a 1.500 mujeres con la dotación de kits de higiene menstrual, además de la formación en higiene menstrual y salud sexual y reproductiva.

ENSEÑA A PRESERVAR

Estos talleres son una forma de asistencia humanitaria. La idea es transmitir información y dejar en miembros de la comunidad un conocimiento instalado para que ellos puedan replicarlo. Es una herramienta muy poderosa”, dijo Manrique.

El coordinador humanitario expone que esta iniciativa se orienta a que los participantes se conviertan en voceros y multiplicadores de la información de un tema tan relevante, transversal y universal como es el acceso al agua como derecho humano.

“Vamos a distribuir en la próxima entrega envases con capacidad de 20 litros para el almacenamiento seguro y adecuado del agua”, detalla al tiempo de resaltar la importancia del tratamiento del agua antes de su ingesta para preservar la salud.

“Si tú tienes agua limpia y cumples con el proceso para tratarla, se previenen enfermedades como la diarrea, hepatitis A y otras patologías por transmisión hídrica similares a la parasitosis intestinal. El agua es esencial para la manipulación de alimentos”, aseveró.

Foto: Convite

Con relación al contenido del taller, la ingeniera química María José Zapata puntualiza que se abordan aspectos relacionados a la higiene y el almacenamiento seguro del agua, así como su potabilización y cloración. 

“Estos datos son importantes porque vemos la necesidad de tener agua en la casa. La idea es que ésta tenga la mejor calidad posible para que pueda ser consumible”, consideró la experta. 

Por otra parte, Glennys González, arquitecto y planificadora urbana, indica que desde hace dos años se realiza una investigación mediante la cual solicitan a la población información sobre cuál es su situación con el agua; la frecuencia con la que llega y en qué condiciones. 

“Nosotros les contamos un poco sobre todo el recorrido, lo que compone el sistema del acueducto de los cinco municipios del área metropolitana de Caracas; qué es lo que debe pasar para que el agua llegue a sus casas y por qué está llegando en esas condiciones”, explicó.

Foto: Convite

¿Cómo prevenir enfermedades?

Además de los problemas de origen ocupacional (cargar agua), en el taller también se identificó a las enfermedades de origen hídrico por consumo, tales como diarrea, cólera, disentería, hepatitis a, poliomielitis o fiebre tifoidea.

“Se calcula que unas 842 mil personas mueren cada año de diarrea como consecuencia de la insalubridad del agua, de un saneamiento insuficiente o de una mala higiene de las manos”, menciona González.

De igual forma, se hizo un llamado a recolectar de manera correcta el agua para así evitar que los pozos de este líquido produzcan zancudos que transmiten dengue o Chikunguña. “El agua que tratamos bien para nuestro consumo es la que sabemos aprovechar para poder preservar nuestra salud“, finalizó.

La ingeniera química María José Zapata detalla una campaña educativa para el conocimiento, cuidado y buen tratamiento del agua. “Que el agua esté clara no quiere decir que esté potabilizada, debe haber un tratamiento microbiológico para sanearla”, enfatiza.

Del mismo modo, Zapata recuerda que la comunidad será beneficiada con pastillas potabilizadoras, las cuales serán entregadas por Convite y el proyecto Unidos por la Calidad del Agua. También suministrarán envases con capacidad para 20 litros, en el que podrán almacenar de manera segura este importante líquido.

Hizo mucho énfasis en prestarle atención al agua que se consume diariamente, por lo que insta a realizar los filtrados correspondientes y utilizar pastillas o cloro para sanear lo mejor posible esta importante sustancia.

“Es necesario tapar los envases y darle un trato adecuado al agua. Se puede contaminar muy fácil y los principales afectados vamos a ser nosotros”, apunta Zapata.

Con relación a los talleres impartidos, la especialista destaca la disposición de los vecinos a aprender nuevas herramientas que les ayudarán en su día a día. “Cada una de las jornadas realizadas ha sido un éxito. La receptividad ha sido muy buena. Con las experiencias de los participantes hemos notado muy de cerca cuáles son esas fallas que ellos viven a diario en sus comunidades”, enfatizó Zapata.

Foto: Convite

Valoran conocimiento y dotación

La señora María Francisca Betancourt fue una de las asistentes al taller realizado en Palo Verde (Sucre) y agradece a Convite por todo lo aprendido. “Tengo 71 años y vivo en la comunidad 5 de Julio (en Petare). Con la edad que tengo es la primera vez que recibo esta clase sobre el agua. Ojalá que realicen otras actividades como estas para aprender más. Estoy muy agradecida con el equipo de Convite por esta iniciativa”, manifiesta.

De igual manera, el señor Pedro Carmona, quien reside en el kilómetro 16 de Fila de Mariches, expresa su satisfacción como participante de la actividad. “Menos mal que vine porque fue interesante y aprendí cómo potabilizar el agua y sobre todos los pasos para hacerlo. Sin esta información que recibí hoy no podría hacer el proceso para tratar el agua. Antes había recibido información parecida pero no tan completa como aquí. Todo estuvo muy bien”, remata.

Por su parte, los vecinos de Artigas también fueron receptivos en cada uno de los talleres que se impartieron en la zona. Ellos resaltaron llevarse conocimientos y trucos que no conocían, además de qué hacer con las distintas aguas que ellos usan (por tubería, de lluvia, manantiales, etc.).

“El taller me pareció muy completo, muy educativo para todos. En mi casa, gracias a Dios, siempre llega agua, pero como nos enseñaron aquí es un agua que debe purificarse”, dijo Yumberlin Hidalgo.

Mientras Vivian García sostiene que el taller le gustó mucho. “No sabía muchas cosas que me enseñaron hoy. La labor de Convite me ha favorecido mucho en diferentes aspectos”, apunta.

Estas apreciaciones de los beneficiarios refuerzan la idea de que no basta con la donación de un tobo y un kit de tabletas potabilizadoras, es absolutamente necesario que los beneficiarios tengan acceso a información y educación que les permita hacer un uso correcto de dichos insumos, solo así se garantiza  que las personas tengan acceso a agua segura y, de este modo, la prevención de enfermedades de transmisión por agua o vectores, además de generar capacidades comunitarias que les permitan, una vez finalice la asistencia, gestionar adecuadamente los recursos para proveerse a sí mismos y a sus comunidades del vital líquido y, al mismo tiempo, adelantar acciones de exigibilidad ante los órganos del Estado con competencia en recursos hídricos.