La pandemia por Covid-19 no solo ha dejado cifras rojas y estadísticas, también hay historias de vida que deben ser contadas. Por esto, Convite organizó el foro Relatos de una pandemia en el marco del programa #AplanaLaCurva  financiado por la Unión Europea y ejecutado en alianza con Médicos Unidos de Venezuela.

El panel estuvo integrado por María Fernanda Alvarado, médico internista del sistema de salud público; Milagros Fagúndez, psicóloga clínica; Jesús Barreto, periodista investigador; Wendy Racines, periodista quien perdió a su padre por la pandemia. La moderación estuvo a cargo de María José Brito, abogada y coordinadora del Foro Permanente de Juventudes.

El evento contó con la presencia del jefe de cooperación de la Unión Europea en Venezuela,   Geert Anckaert,  y de  la Oficial del Programa de  Cooperación de la UE,   Ginette Angulo.

Al dar inicio a la actividad, Anckaert manifestó que la Delegación y toda la Unión Europea están comprometidos con todos los venezolanos y con la situación de salud que atraviesa el país. “Decidimos financiar a Convite por el compromiso que hay en este proyecto. No es solo la entrega de kits sino que organiza eventos de sensibilización sobre la Covid-19”, enfatizó.

Depresión y ansiedad

Milagros Fagúndez, psicóloga clínica, en su intervención en el foro resaltò que “los impactos  psicológicos ante eventos traumáticos son la depresión y la ansiedad. Según los expertos, el porcentaje de personas con problemas depresivos aumentó del 12 al 25 por ciento en pandemia”.

El rol de los cuidadores es muy difícil porque son muchas las emociones que se experimenta, señala la psicóloga. Es recomendable contar con el acompañamiento de un especialista que apoye en el manejo de la situación.

Las personas con problemas cognitivos, especialmente los adultos mayores, sufrieron muchísimo en la pandemia, indica.

Fagúndez recuerda que “cuando la gente acude a nosotros en situaciones como esta, debemos estar preparados porque los psicólogos también estamos viviendo esta nueva situación”.

Desde la mirada de los médicos

La médico internista  María Fernanda  Alvarado, quien estuvo  trabajando durante la primera ola de  Covid-9  en  un  hospital  de Caracas, señaló que “en muchas ocasiones no podíamos cumplir con los requerimientos de atención  necesarios. En algunos casos nos quedábamos viendo cómo, prácticamente, moría el paciente”. Recordó que los médicos pasaban cosas increíbles, no tenían equipos ni insumos, por ejemplo, un litro de alcohol debían rendirlo para toda la jornada.

En su relato, la doctora Alvarado resaltó que “muchos colegas pasaron por ansiedad o depresión. Eran 24 de horas de guardia viendo cómo entrababan pacientes y no tener para solucionarlos como debe ser. El miedo contagiar a papá o a mamá era horrible, además, sufríamos el rechazo de los vecinos. A mí me prohibieron usar el ascensor del edificio”.

Pérdida de un familiar

Muchas familias venezolanas perdieron a uno o varios de sus miembros por la Covid-19. En este foro, la periodista Wendy Racines compartió la historia vivida con su padre. Ella, residenciada en Ciudad de México, tuvo que apoyar al inicio de la enfermedad desde allá y luego viajar a Venezuela para hacerse cargo de la situación.

“Qué miedo las familias que tienen a todos sus hijos afuera. Cuando estás afuera es muy frustrante.  Ahí te das cuenta lo limitante de estar en pandemia”, comentó.

Las últimas doce horas de vida de su papá fueron en medio de un ruleteo absoluto. “Pasar de hospital en hospital y que nos dijeran que no había espacio. Y no era mentira, había gente recibiendo oxígeno sentados en una silla, eso me cambió la vida”, indicó.

En una de las clínicas donde lo llevaron lesinformaron que debían intubarlo, pero no podían hacer el procedimiento sin que antes cancelaran los 23 mil dólares del presupuesto.

Racines comenta que mantener viva la historia de su papá es su manera de llevar el duelo. “La pandemia nos cambió la vida a todos”, dice.

Opacidad en la información

Para el periodista Jesús Barreto la falta de información oficial oportuna sobre la pandemia fue un desafío para los trabajadores de la prensa. Trajo a colación el caso de una colega suya en el estado Aragua que “fue perseguida porque habló sobre un posible caso de Covid-19 antes de que el Estado anunciara el primer contagio el 13 de marzo de 2020”.

Desde su punto de vista, “el gobierno aprovechó la pandemia para no hablar más de tuberculosis, dengue o mal de chagas.  Aquí todo era Covid-19, hubo un manejo político de la pandemia”.

Resaltó que la información pública es un derecho. “Desde 2015 no se publican los informes de sobre los contagios de enfermedades a nivel nacional”, señaló.

Proyectos en riesgo

Por su parte Luis Francisco Cabezas, director general de Convite, al cierre del evento resaltó que  “en  #AplanaLaCurva no solo pensamos  en los médicos y enfermeras, también nos importa el personal administrativo y obrero, todos son importantes”.  Asimismo dejó claro que la organización hace una rigurosa rendición de cuenta sobre el destino de todos los recursos recibidos para la ejecución no solo de este programa sino de todos los que desarrolla Convite.