La precaria condición de vida de los adultos mayores en Venezuela es un tema que dispara las alarmas. Este segmento de la población se encuentra entre los más vulnerables y, si no se toman acciones en el mediano plazo, se convertirá en un gran problema social, señala Luis Francisco Cabezas, director general de la Asociación Civil Convite.

En el marco de de la presentación de la Evaluación de las Condiciones de Vida y Salud de las personas mayores en Venezuela 2021, Cabezas destacó la importancia de incorporar el tema del envejecimiento en la agenda pública para que se tomen las medidas destinadas a la protección de la vejez.

La investigación realizada por Convite, entre el 5 de marzo y el 30 de abril de 2021, abarcó una muestra de 1.200 personas en cinco localidades (Apure, Guárico, Mérida, Trujillo y Zulia), especificó la directora de proyectos Francelia Ruiz, quien aseguró que los datos personales de los participantes están protegidos por la institución y no serán divulgados.

Ruiz detalló que en la muestra se incluyeron mujeres desde los 55 años de edad, pues la legislación venezolana establece que a partir de ese momento pertenecen a este grupo y gozan del beneficio de la pensión otorgada a través de la misión social “Amor mayor”

Durante su intervención en la actividad, Ruiz destacó que desde Convite se ha denunciado que los adultos mayores no pueden cubrir sus necesidades con la asignación mensual de la pensión. “Un adulto mayor requiere, al menos, $50 para para poder vivir”, remató.

Es difícil sobrevivir

Yanireth Fernández, coordinadora de esta investigación, expuso que entre los hallazgos generales encontrados al realizar el trabajo de campo destaca que  79% de las personas abordadas manifestó no vivir sola; 38% tiene a su cargo el cuidado de otras personas (23% niños y 18% otro adulto mayor); 95% considera que es costoso vivir o mantenerse económicamente; 65% no sabe cuánto tiempo podrá sobrellevar la situación actual y 94% asegura que sus ingresos no cubren las necesidades médicas, alimenticias ni de traslado.

Por otra parte, la mayoría de los adultos mayores encuestados valoró de manera regular o deficiente la calidad de los servicios públicos, por lo que “acceso no es igual a disponibilidad”. Por ejemplo, en casi todas las viviendas hay tubería de agua y conexiones eléctricas, pero no funcionan las 24 horas todos los días. Al detallar la dramática situación por la cual atraviesan los adultos mayores, producto de la ausencia de servicios públicos óptimos, la investigación revela que 96% de los encuestados tiene problemas con el suministro de energía eléctrica y 85% padece por falta de agua por tuberías. También se indagó sobre las restricciones que imponen las fallas acumuladas en los servicios de recolección de desechos sólidos y suministro de gas doméstico para cocinar.

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