Fuente original: Crónica Uno / Mabel Sarmiento

Yolanda Pacheco, para mantener a su esposo, cada cinco días le hace exámenes de urea y creatinina. Para que no le baje el potasio le da cambur y proteínas, una alimentación que tampoco aguanta su bolsillo. Dijo que gasta 20 millones de bolívares al mes, y solo tienen dos pensiones de 400.000 bolívares cada una.

Caracas. “Ver a la persona que uno quiere y saber que está muriendo, porque con dos pensiones es imposible comprarle un marcapasos, es algo inhumano. El adulto mayor está desasistido, uno lucha y lucha y no se logra nada”.

Yolanda Pacheco contó a través del hilo telefónico la batalla que adelanta para conseguir un marcapasos para su esposo. Su tristeza y desesperación se dejaron sentir en el corto relato. Historia que resuena hoy, justamente cuando se conmemora el Día Internacional de las Personas Mayores, una fecha que se estableció para poner de relieve la importante contribución de las personas mayores a la sociedad, y para concienciar sobre los problemas y los retos que plantea el envejecimiento en el mundo actual.

En Venezuela, este 1° de octubre pasa por debajo de la mesa, y en la casa de Yolanda ni se sintió, pues son más las penurias y necesidades que arropan su día a día, y atrás quedaron los logros y aportes que ella y su esposo dejaron con el transcurrir de los años.

Calamidades que se alimentan con la escasez y el alto costo de las medicinas, de los alimentos, con las deficiencias de los servicios públicos y con el colapso de la red hospitalaria.

Ella vive en carne propia lo que es el ruleteo de un enfermo. Desde hace cinco meses busca desesperadamente el marcapasos que le pidieron en el Hospital Clínico Universitario.

“Me dieron una orden para que fuera a Miraflores, pero qué va, esa gente no está trabajando. He tocado muchas puertas, he buscado apoyo para hacer campañas, pero no tengo un familiar en Estados Unidos que me preste su cuenta bancaria. También he pedido auxilio a gente en España. Aquí, en los hospitales todo es coronavirus, ser adulto mayor es estar desasistido, y estar enfermo es muy grave, es una condena a muerte”.

Para mantener a su esposo, cada cinco días le hace exámenes de urea y creatinina. Para que no le baje el potasio le da cambur y proteínas, una alimentación que tampoco aguanta su bolsillo.

“Son 20 millones de bolívares mensuales entre exámenes y medicinas. Me ayudan los familiares y los hijos, pero no es fácil”.

El señor Manuel Pacheco, de 79 años, necesita el marcapasos porque sus pulsaciones bajaron de 40. Lo normal es que estén por encima de 80, por eso hay menos flujo de sangre hacia sus órganos. No se puede alterar, ni siquiera alegrarse. Está en un perenne estado de reposo que, igual,  no es tal, pues a su casa, ubicada en Charallave, llega el agua tres veces a la semana, la caja del Clap no les alcanza y sufre por los cortes de luz.

“Estamos viviendo una situación muy fuerte. Nos ha tocado duro. Hablan de los derechos del adulto mayor, y lo único que nos queda es luchar para seguir viviendo, pues el Estado no vela por nosotros, ni siquiera tenemos una farmacia donde nos den los medicamentos a bajo costo”.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida, Encovi 2019-20, entre 2015 y 2020 la población de más de 60 subió de 10 % a 12 %. La emigración de población joven se traduce en que el país envejeció, perdió el bono demográfico y en este momento la cantidad de menores de 15 años y mayores de 65 años superan a quienes tienen edad de trabajar. Lo grave es que para estos sectores no hay planes ni programas sociales y económicos que les permita una vida digna. Hay políticas de bonos, que no llegan a toda la población,  no son regulares y son por cifras similares a las pensiones, que no llegan a un dólar mensual. 

El índice de Escasez de Medicina levantado por Convite (enero 2020), y que muestra que el adulto mayor está desasistido, señala que:

  • 68,9 % la escasez en medicinas antidepresivas.
  • 23% de los adultos mayores en Venezuela pudieran estar viviendo solos.
  • De tras a cinco de los adultos mayores en Venezuela pudieran estar viviendo solos.

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