DESCARGAR BOLETÍN DE JUNIO 2019 – CONVITE AC

La angustia ante la búsqueda de medicinas y el cumplimiento de tratamientos médicos, representa en Venezuela una serie de calamidades que impactan el estado de bienestar físico, mental y social de las personas; y Convite A.C. En su labor de monitorear el Derecho a la Salud para visibilizar y denunciar vulneraciones, revela para junio, la ausencia de fármacos que va entre 51 y 82%.

El Índice de Escasez de Medicamentos (ÍEM) que realiza periódicamente la organización para evaluar las morbilidades más comunes en el país, arrojó cifras alarmantes de desabastecimiento en principios activos para tratar las convulsiones (81,5%) y cuadros depresivos (78,9%); datos que evidencian la realidad de los individuos que padecen trastornos mentales. Otro de los números que alarman, son los que arrojó la medición para los principios activos que se prescriben para el tratamiento de infecciones respiratorias agudas (78,3%) lo que indica que antibióticos son casi imposibles de adquirir.

El estudio se lleva a cabo en ocho ciudades principales del país, quedando Puerto la Cruz, Barquisimeto y el Área Metropolitana de Caracas como las que atraviesan mayor dificultad de acceso o disponibilidad.

En cuanto a los padecimientos como Diarrea, Diabetes e Hipertensión, la tendencia de los indicadores ha sido variante según la localidad, mostrándose una tendencia a la baja respecto a los sondeos realizados a principios de año. Aun así, la escasez de fármacos para el control de los niveles de azúcar se mantiene mayor a 60% y los indicados para tratar la tensión alta siguen presentando una ausencia de 51,1%. De la misma forma ocurre con el porcentaje de fármacos prescritos para tratar síndromes diarreicos; aunque mejoró la situación de desabastecimiento en algunas regiones, el ponderado general se mantiene a raya en 49,6%.

Anticonceptivos y métodos de protección también brillan por su ausencia

Comprometidos con el Derecho a la Salud, Convite A.C. Mantiene su apartado especial de salud sexual y reproductiva, que muestra el encarecimiento de métodos anticonceptivos y de protección; una crisis que además de representar múltiples violaciones, trae consecuencias perjudiciales en la vida de las personas, especialmente, de las mujeres venezolanas, que en este contexto de emergencia humanitaria compleja, tienen que llevar a sus espaldas cargas diferenciadas, que las hacen especialmente vulnerables.

Parches y aros vaginales son prácticamente inexistentes en el país, según  indican los porcentajes que dan 100% de escasez en las farmacias consultadas. A estos le siguen los dispositivos implantables e intrauterinos, cuyas cifras de escasez también evidencian lo difíciles que son de hallar. En cuanto a la anticoncepción oral y de emergencia, hay mayores posibilidades de adquisición, sin embargo, algunas ciudades como Puerto la Cruz y Barquisimeto siguen presentando altos índices de desabastecimiento.

Los resultados reflejan un panorama desolador para las mujeres, quienes están más expuestas a riesgos al tratar de llevar una vida sexual y reproductiva tanto activa como satisfactoria. A diferencia de los productos mencionados anteriormente, el sondeo realizado indicó que los condones o métodos de barrera pueden obtenerse con mayor facilidad en los establecimientos farmacéuticos y/o tiendas convenientes.

Pensión de Vejez no garantiza salud ni calidad de vida

Muchas son las situaciones que les impiden a las Personas Mayores en Venezuela, llevar una vida de forma plena e íntegra. La mayoría de problemas están ligados a una seguridad social de la que dependen- y no da abasto para vivir con dignidad e independencia. Con una pensión menor a 6 dólares mensuales, e inflación cada vez más alta, la tercera edad debe ajustarse para acceder a la alimentación, movilización en transporte público y a la salud, tanto para la asistencia médica como para los medicamentos necesarios que controlan las morbilidades que padecen.

Para el sexto mes del año, se comentó que entre las pastillas más buscadas y de mayor costo, estaba el Losartán, uno de los antihipertensivos más comunes en el tratamiento de tensión alta, a los que están sometidos los ancianos.Según noticias y entrevistas, las personas mayores deben casi siempre decidir entre elegir comprar medicinas o alimentos porque no tienen el dinero suficiente para costear todo lo que necesitan y según las denuncias de la ONG, la vejez no cuenta con 100.000 Bs. mensuales o más para destinarlos exclusivamente a tratamientos médicos.

Para más información sobre el estudio y las diversas denuncias registradas durante el mes de abril, favor consultar el boletín de resultados agregados del Índice de Escasez de Medicamentos – abril 2019.

Para entrevistas y envío de mayor información, favor contactar a Convite A.C. a través de convite.direcciongeneral@gmail.com y las redes sociales @conviteac en Twitter, Instagram y Facebook.

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