Hace justo 15 años, varios activistas, profesionales e investigadores venezolanos motivados por la regresión que ya se podía observar en la agenda de derechos humanos en Venezuela, y preocupados por las restricciones en el acceso y garantía de derechos  de las poblaciones más vulnerables, se reunieron para crear Convite, a fin de cumplir con la exigibilidad de los derechos sociales de todas las personas y visibilizar las violaciones de estas garantías fundamentales a sujetos o grupos vulnerados.

Convite no es un acrónimo, la palabra significa invitación. Consultado sobre este singular nombre de la asociación, su director general, Luis Francisco Cabezas, señala que Convite hace alusión a la reciprocidad, ayuda mutua, trabajo conjunto,  y eso es lo que hacen desde esta ventana. Convite convoca a otros a trabajar por otros.

En cuanto al ámbito de acción, Convite trabaja en la documentación, visibilización y exigibilidad del grupo de derechos sociales, económicos, culturales y ambientales (DESCA), teniendo como población priorizada a las mujeres, jóvenes y personas mayores; todos ellos grupos poblacionales que enfrentan especial situación de riesgo y vulnerabilidad.

Desde el año 2015, ha puesto el foco en la exigibilidad del derecho a la salud y la reivindicación de los derechos humanos de las personas mayores a través de la ejecución de proyectos como Convite por la Salud, Monitor de Salud, Punto de Apoyo y Convite Humanitario, entre otros. Con presencia en 14 ciudades de Venezuela, a través de alianzas colaborativas con 11 organizaciones locales, mensualmente muestran una panorámica sobre la situación general de acceso a la salud en el país. 

Convite se ha distinguido por su trabajo cercano en la atención de todas las personas, especialmente los adultos mayores. Sobre este particular, Cabezas señala que la ausencia de políticas de asistencia integral para las personas mayores pone a este segmento de la población en una especial situación de riesgo y vulnerabilidad.

“Actualmente Venezuela es uno de los peores países para envejecer fundamentalmente, entre otras debido al bajo monto asignado a las pensiones, equivalente a unos 60 centavos de dólar. Con estos ingresos no pueden alimentarse bien ni tener acceso a los medicamentos para tratar enfermedades propias de esta etapa de la vida, como la hipertensión o la diabetes”, remata.

Al arribar a sus 15 años, Convite reafirma su compromiso en seguir trabajando en la exigencia de los derechos humanos de todas las personas y visibilizar las violaciones a estas garantías, ya sean individuales o grupos vulnerados.

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